Dentro de las siete variedades spitz japonesas, la más imponente por su tamaño y robustez es la raza Akita. Como “spitz” se conoce una familia de perros que tienen en común una serie de rasgos físicos y de personalidad.

En cuanto a los primeros destacamos la cabeza en forma de cuña, orejas triangulares firmemente erguidas, y cola rizada, que se curva sobre el dorso.

Estos perros tienen también doble capa, siendo la capa exterior más áspera y sobresaliente. También destacamos su carácter independiente, gran inteligencia, así como cierta testarudez.

Existe la teoría de que las razas spitz, casi todas de origen nórdico, son más originales que las desarrolladas por el hombre más adelante. Además, han cambiado poco a lo largo de la historia.

Para distinguir entre si las razas spitz, tendremos que poner la atención en el color y altura, ya que el resto de características son notablemente parecidas. Siendo la más pequeña la Shiba Inu y el mayor el Akita, hay una progresión en altura entre una y otro.

Por otra parte, hay colores considerados aceptables en cada raza que pueden ser totalmente indeseables en otras.

Por último, si bien el Akita conserva características comunes al resto de razas de su familia, es innegable que el porte y la marcha en el ring le distinguen, dándole un giro oriental de enorme atractivo para el posible propietario.
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